El poder de la progresión

Si quieres que pase, haz que pase.

¿Cuantas veces te ha pasado por la mente una gran idea y tienes muchas ganas de hacerla realidad, sin embargo, en el camino se te van esfumando las ganas, las ideas y acabas por tirar la toalla?

Sin embargo, dicen por ahí que si lo que vale la pena fuera fácil todo el mundo lo estaría haciendo, ¿verdad?

El éxito en muchos proyectos se da gracias a la progresión, que básicamente significa que, de poquito en poquito, poquito se vuelve mucho.

Si te escribo sobre esto no es porque esté hablando por hablar, sino porque lo viví y el vivirlo me enseñó mucho. Al igual que tus sueños, mis proyectos empezaron por un primer archivo de computadora con una sencilla descripción paralizada por una misma pregunta ¿Cómo le hago?

Toda creación empezó algún día de la nada, en ocasiones, es más fácil y menos retador meterse en algo construido que construir algo nuevo, pero para algunos esto atenta con su esencia y volviendo la “comodidad” en un sentimiento de inconformidad que nos obliga a salir de esa zona y actuar.

¿Qué elementos son importantes tener en cuenta para ejecutar un proyecto nuevo o uno ya existente?

  1. Aceptar tu realidad actual: Lo primero que debes de preguntarte es ¿en dónde estoy ahora?, a veces para poder crear algo nuevo es indispensable hacer las paces con lo que ya fue, agradecer el aprendizaje de tus errores y tener la disposición de no pelear con la antiguo si no crear algo nuevo con un enfoque más armonioso y menos destructivo que te permita liderar con mayor gozo el proyecto.
  2. Plantearte a donde quiero llegar y para que: a veces nos aventamos sin antes tener claridad de que es lo que pretendo lograr y nos podemos enfrentar en el camino con mayores dificultades si no nos preguntamos para que estamos pretendiendo ejecutar nuestro proyecto, lo cual significa preguntarnos ¿cuál es el propósito?, porque si nos metemos en caminos sin corazón podemos perdernos en el proceso, lo importante del propósito es definir por qué y para qué es importante lo que estás haciendo, el propósito es importante que nos inspire, que nos emocione y nos dé un motivo para llevarlo a cabo todos los días de tu vida, a veces el propósito nos engloba el por qué tu proyecto hace de esta experiencia que llamamos vida un mejor lugar para todos.

Te puedes apoyar con un collage con imágenes de revistas en donde plasmes en 4 cuadrantes para manifestar un proyecto equilibrado:

Cómo te gustaría que se viera tu negocio, cómo te gustaría que fuera tu relación en este proyecto con otras personas, cómo te gustaría que fuera el contenido intelectual de tu proyecto y qué es lo que internamente te da este negocio en 10 años.

Ya que tienes identificado que quieres y para qué es importante ahora nos resta definir cómo llevarlo a cabo y aquí es donde empieza a ser importante la progresión.

 

  1. Haz un listado de los recursos con los que cuentas que requieres en tu proyecto y un listado de aquellos recursos que aún no tienes y prioriza del recurso más al menos importante de ambas listas.
  1. Crea una lista de objetivos, agrega todos lo que consideres importantes, trata de hacer este ejercicio con una persona que te ayude a que tengas una visión más amplia, y de la misma manera prioriza tus objetivos del más importante al menos importante y analiza si tus objetivos están balanceados.
  1. Crea una tabla de gestión o acción por mes y planteándote acciones progresivas por semana de 3 acciones por cumplir semanalmente y que te encaminen al cumplimento de tus objetivos que ya priorizaste anteriormente, cuando en la siguiente semana evalúes tu desempeño y llevaste a cabo tus propios compromisos te vas a sentir súper motivado y empoderada para seguir caminando si logra al 100% tus compromisos.

 

Hay te va un ejemplo de todo esto, imagínate que decides correr un maratón, definir el día que lo vas a correr, los kilómetros que vas a correr, en donde, cuando, con quien y a qué hora. Después defines los recursos que necesitas para que ese sueño se cumpla algunos puedes ya tenerlos y otros no, en este caso sería la ropa deportiva, el plan de entrenamiento, la alimentación, la inscripción, las vitaminas, etc.

Todo esto que, aunque parezca que es mucho solo es un 15% del tu sueño, ya que si no cumples con tus acuerdos y si te excedes en tus metas y objetivos puedes acabar lesionándote y tirar la toalla. Ese 85% restante para el cumplimento de tu sueño es la voluntad, tu cultura personal que le rinde culto al propósito de tu proyecto y por el amor a ti mismo manifestado en lo que quieres hacer vas a cumplir tus metas para demostrarte a ti mismo(a) de que estas hecho(a) y cuantos vales. La voluntad es importante porque, la fuerza del cuerpo viene de la voluntad del alma y eso mucho lo podemos con nuestros grandes maestros de la Sierra Tarahumara que con huaraches corren maratones enseñándonos que la magia de la voluntad para lograr manifestar un sueño. Así poco a poco pasándotela padrísimo en el proceso, vas a ir sorprendiéndote en el camino de como tu sueño comienza a hacerse realidad en la medida que lleves a cabo tus acciones iras dando forma a tu sueño, creando y mejorando lo que tengas que mejorar en el camino. Para terminar, es importante que te des cuenta que si no disfrutas el proceso no vas a disfrutar el resultado y sobre todo que el camino es el resultado y el resultado es el camino. Éxito!!